æEn que pensamos cuando precisamos enviarle a cualquiera felicitaciones de cumpleańos? Ya que en la actualidad con el progreso de la tecnologķa, el internet y cada uno de los medios interactivos las alternativas son infinitas. El propósito es claro: mandar un mensaje de cumpleańos. No obstante entonces empiezan las inquietudes.
æSe lo mandamos por Facebook, por texto, le enviamos una tarjeta con un mensaje precioso, tierno, simpįtico, le dedicamos una canción, escribimos una poesķa? Tantas son las opciones a fin de dirigir
frases de cumpleańos o regalos virtuales que uno gasta mįs tiempo tomando la decisión que elaborando el agasajo en sķ.
Después toca decidir sobre el mensaje que vamos a obsequiar, serį cómico, serio, sensato. Qué tan acertado resultarį, mejor serį no hacer nada o seguro que termine peor ya que puede que se ofenda esa persona por haber olvidado su dķa.
Lo mejor, tomar cartas en el asunto sin pensįrsela mucho. Elegir el medio y escribir lo que brote del corazón. Es mejor asķ puesto que existe menos riesgo de enzarzarse. Lo dicen los profesionales.
Después de todo es difķcil leerle la mente a las personas y anticipar una reacción, lo que realmente se valora es la intención y el haberse acordado. Porque sin lugar a dudas es mucho mejor equivocarse en la frase, la tarjeta, el tono, el método, que tener que pedir disculpas unos dķas mįs tarde toda vez que la persona llame reclamando el olvido.
Lo mįs triste es que cuando venga nuestro cumpleańos, es que esa persona sķ se acuerde de nosotros y nos mande
felicitaciones de cumpleańos, convirtiéndonos en las personas mįs desgraciadas sobre la Tierra.